Muchos son los sueños
esparcidos por el mundo,
muchas son las manos
diciendo un adiós mudo,
muchos son los ojos
admirando nuevos destellos,
muchos los oídos
escuchando un te quiero
y muchos son los labios
deseosos de un beso...
recordando el aroma,
que dejó un amor al viento.
¿Cuántos son los hombres
que viven soledad...
detrás de las trincheras,
la autopista o en su propio hogar?
¿Cuántas las mujeres
soñando libertad...
detrás de un escritorio,
la cocina o en un hospital?
Infinitos son aquellos
llevando su cruz a cuestas
sin atreverse a levantar sus rostros
e implorar misericordia,
sin mirar a sus costados
siempre habrá alguien...
que brinde una sonrisa,
y acorte las distancias
y acompañe en los caminos,
que detenga aunque sea un instante
la loca carrera del destino
y haga olvidar tan solo un momento
la rutina que enceguece.
No importa donde estés...
en América, la Antártica o Irak,
en la selva, en el desierto o en Perú,
arriba en las montañas o sumergido en el mar...
no importa el tiempo,
no importa el lugar
seas o no de mi país,
aunque estés muy lejos
quédate a mi lado,
yo me sentiré contigo,
porque te aprecio de verdad
y por Divino designio
un día nos convertimos
en amigos, compañeros inseparables,
sin fijarnos en la raza, el credo y la apariencia...
solo en lo que siente el corazón,
somos amigos en el mundo
y marcamos la diferencia...
nos une la misma razón
y es el Amor de Dios.
esparcidos por el mundo,
muchas son las manos
diciendo un adiós mudo,
muchos son los ojos
admirando nuevos destellos,
muchos los oídos
escuchando un te quiero
y muchos son los labios
deseosos de un beso...
recordando el aroma,
que dejó un amor al viento.
¿Cuántos son los hombres
que viven soledad...
detrás de las trincheras,
la autopista o en su propio hogar?
¿Cuántas las mujeres
soñando libertad...
detrás de un escritorio,
la cocina o en un hospital?
Infinitos son aquellos
llevando su cruz a cuestas
sin atreverse a levantar sus rostros
e implorar misericordia,
sin mirar a sus costados
siempre habrá alguien...
que brinde una sonrisa,
y acorte las distancias
y acompañe en los caminos,
que detenga aunque sea un instante
la loca carrera del destino
y haga olvidar tan solo un momento
la rutina que enceguece.
No importa donde estés...
en América, la Antártica o Irak,
en la selva, en el desierto o en Perú,
arriba en las montañas o sumergido en el mar...
no importa el tiempo,
no importa el lugar
seas o no de mi país,
aunque estés muy lejos
quédate a mi lado,
yo me sentiré contigo,
porque te aprecio de verdad
y por Divino designio
un día nos convertimos
en amigos, compañeros inseparables,
sin fijarnos en la raza, el credo y la apariencia...
solo en lo que siente el corazón,
somos amigos en el mundo
y marcamos la diferencia...
nos une la misma razón
y es el Amor de Dios.

extraodinario tu blog, tienes un gran y especial talento, t mando muchos cariños y parabienes desde la habana cuba
ResponderEliminarMaría Antonieta
me gusta tu estilo simple de decir cosas tan importantes y profundas, se te aprecia linda por fuera y por dentro, sigue con tus letras porque le haces bien a la humanidad tan decadente y moribunda de amor.
ResponderEliminarcariños desde Estocolmo
percy
tienes una muy linda visión y un concepto bien elevado con respecto de la amistad, me encantaría tenerte como mi amiga.
ResponderEliminarbesos a la mujer que puede hacer navegar en las palabras eres muy acertada te felcito
parabienes desde Argentina
Manuel
yo te envío fraternales y sinceros saludos desde Francia, tuve la oportunidad de leerte en literatos.cl página que no encontré mas en la web, me gusta tu estilo porque es ameno, sin pretensiones más que dar a conocer el amor infinito que hay en ti.
ResponderEliminarno te vayas de la web
Arturo