Ven conmigo a caminar
por los tejados húmedos
persiguiendo golondrinas
locas de libertad…
y cuando hallemos sus nidos
alimentar a los polluelos
y defenderlos del gato
que retoza sigiloso
bajo el tenue sol…
luego descalzos en el asfalto
recoger las hojas secas
que el viento despertó,
llévame por la enredadera
de los balcones el corazón
palpitando en tus pupilas,
descanse entonces la emoción
de otros tiempos…
de tiempos idos en el tiempo.
