Mis manos aún heridas
proclaman felicidad,
declaran bendecidas
tanta seguridad.
Es que hacen tantas cosas
como siempre lo han hecho,
rústicas maravillosas
apretadas en mi pecho.
¡Mis manos!, ¡mis compañeras!
con mis ojos y mis pies,
son palomas mensajeras
de palabras y placer…

me encantaron tus poemas este en especial, llegué a tu blogger buscando literatos.cl pero ya no se encuentra esa pagina, bueno me alegro que tengas este espacio para seguir leyéndote encantadora poetisa de la dulzura y la vida.
ResponderEliminarbesos
Enrique de Bogotá Colombia